Como director de proyecto, necesitas proteger costo, calendario, entrega e imagen del desarrollo. Un vidrio dañado al cierre puede convertirse en una decisión costosa si se manda reemplazar sin evaluar recuperación.
Un vidrio dañado puede convertirse en observación, retraso, mala percepción o gasto no contemplado. La ventaja es evaluar una recuperación profesional antes de avanzar al reemplazo.

La ruta común suele ser cotizar cambio, esperar fabricación, desmontar, instalar y absorber tiempos o costos adicionales.
Se revisa si el vidrio puede recuperarse profesionalmente en sitio, cuidando presentación, tiempos y presupuesto.
Recuperar claridad y apariencia para que el vidrio deje de ser una observación visible o una causa de inconformidad.
Sí. Si el vidrio conserva su estructura, una evaluación profesional puede evitar un reemplazo innecesario.
En la mayoría de los casos sí, siempre sujeto a condiciones de acceso, seguridad y alcance.
No se atienden vidrios rotos, fracturados o estrellados.