
Un proceso controlado para recuperar claridad y presentación
Cada intervención comienza con protección del entorno, control de la superficie y una secuencia técnica definida para recuperar el vidrio.
Restauramos la superficie con el vidrio instalado, protegemos el entorno y verificamos el resultado bajo condiciones reales de luz.
1. Diagnóstico y protección
Identificamos tipo de vidrio, daño, profundidad, extensión, cercanía a orillas, acceso, altura y acabados circundantes. Después protegemos la zona de trabajo.
2. Apertura técnica controlada
Cuando el daño lo requiere, se trabaja gradualmente la superficie para controlar la corrección y evitar alteraciones ópticas innecesarias.
3. Restauración del daño
La intervención se ajusta al tipo de daño: rayado, soldadura, esmeril, iridiscencia, sarro, grafiti con ácido o cemento.
4. Recuperación de claridad
Se verifica uniformidad, reflexión, transparencia y apariencia desde ángulos relevantes para el proyecto o la operación.
